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“Queremos que estas niñas sean el motor del futuro movimiento asociativo de mujeres con discapacidad”, CERMI Aragón impulsa la Escuela de Niñas y Adolescentes

19 de septiembre de 2026
  • La jornada ‘Mi voz tiene poder’ ha reunido este sábado en Zaragoza a adolescentes con discapacidad con el objetivo de impulsar su autonomía, avanzar en sus derechos y generar espacios de participación
  • También la Escuela de Madres ha reflexionado junto a Lucía Machota sobre cómo proteger sin limitar, favorecer la autonomía de sus hijas y encontrar también espacios para el autocuidado.

Zaragoza, 19 de septiembre de 2026 -. CERMI Aragón (Comité de Entidades Representantes de Personas con Discapacidad de Aragón) ha celebrado este sábado en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza la jornada ‘Mi voz tiene poder’, una iniciativa que ha reunido a niñas y adolescentes con discapacidad, acompañadas de sus madres, para trabajar en el impulso a su autonomía y sus derechos. Además, la propuesta busca generar espacios de participación para las jóvenes y sus familias. “Queremos que estas niñas sean el motor del futuro movimiento asociativo de mujeres con discapacidad”, ha subrayado Jesús Carlos Laiglesia, presidente de Cermi Aragón.

“El objetivo es que estas niñas aprendan, compartan experiencias y puedan conocer todos sus derechos. Y, también, que las madres tengan su propio espacio para expresar miedos, experiencias o preocupaciones: no quieren sobreproteger a estas niñas, sino fomentar su autonomía”, ha añadido.

La jornada ha contado con dos talleres paralelos, enmarcados en la “Escuela de Niñas y Adolescentes” y la “Escuela de Madres”. Así, las niñas y adolescentes han participado en la actividad ‘El poder de tomar el mando’, liderada por Sara Santos y Laura Montoya, del Consejo de la Juventud de España, que han puesto el acento en la importancia de hacerse escuchar y tomar la iniciativa en la propias decisiones. Y con su propia voz han presentado sus ideas para continuar con la experiencia y aportar sus preferencias de actividades que les permitan aprender, expresarse y compartir propuestas vinculadas a la música, la escritura, el baile y otras disciplinas artísticas.

Por su parte, las madres han trabajado sobre cómo superar miedos y evitar la sobreprotección en ‘El poder de sentir’, de la mano de Lucía Machota. Entre las principales reflexiones del taller han destacado la necesidad de aprender a delegar y confiar en otras personas, distinguir entre proteger y limitar y permitir que sus hijas prueben, se equivoquen y vuelvan a intentarlo, favoreciendo así su autonomía. También se ha puesto sobre la mesa la importancia del autocuidado de las madres y de reservar espacios propios sin sentimiento de culpa. Y se ha valorado especialmente una reflexión de Lucía Machota que resume buena parte de lo compartido: “Que nuestro miedo nunca sea más grande que la confianza que tenemos en nuestros hijos e hijas”.

Conocer otras realidades y abrir espacios de participación

“He venido aquí para conocer a otras personas”, ha compartido Bianca, de 13 años y una de las jóvenes participantes en la jornada. “Venimos para que Bianca se integre más: hasta ahora ha vivido con personas con discapacidad auditiva, donde se ha encontrado muy cómoda, y ahora, que está teniendo más contacto con personas oyentes, le cuesta integrarse”, ha detallado su madre, Elena.

Porque como ha subrayado Ruth Quintana, coordinadora de la Comisión de Niña y Mujer de CERMI Aragón, “el objetivo de esta iniciativa es que las niñas conozcan a otras niñas, que vean otras discapacidades y que sepan que pueden participar y tener espacios donde ser protagonistas. Se trata de cosas tan sencillas como que tengan poder de decisión en su vida, que sean conscientes de que tienen derechos y que son el futuro”, ha comentado Quintana.

“Hay muchas barreras: problemas de educación, de violencias, que se pueden encontrar en las aulas y conforme vayan creciendo, a la hora de buscar empleo, aumenta. Si tener una discapacidad nos lo pone difícil, ser mujer con discapacidad, un poquito más”, ha añadido.

Además, la delegada de Infancia de CERMI Estatal, Ana Sastre, y la activista Marta Valencia, al frente de diversas plataformas del movimiento asociativo de la discapacidad, mujer e igualdad, han introducido la jornada, para poner el foco en el reconocimiento de las niñas y adolescentes como personas con voz propia y con derecho a participar activamente en las decisiones que les afectan.

La jornada ha contado con una apertura institucional, en la que han intervenido la directora del Instituto Aragonés de la Mujer, Inmaculada de Francisco, y el director general de Familia del Gobierno de Aragón, David Sainz.  “Lo que estamos intentando es, como dice esta jornada, dar voz a todas las discapacidades para que las niñas tengan menos problemas a lo largo de su vida, ayudarles de las instituciones, colaborar, trabajar, darles instrumentos y ayudas para que su futuro sea mucho mejor”, ha comentado Inmaculada de Francisco. Por su parte, David Sainz ha señalado que “esta escuela es una muy buena iniciativa del CERMI  para dar voz a estas niñas con discapacidad y a sus madres. Es una iniciativa muy novedosa que apoyar y destacar”.

“Mi voz tiene poder” da continuidad en Aragón al trabajo impulsado por Fundación CERMI Mujeres para favorecer el empoderamiento y la defensa de los derechos de las niñas y adolescentes con discapacidad. En julio, la II Escuela de Niñas y Escuela de Madres en Madrid elaboró una declaración con doce demandas como ser escuchadas en todas las decisiones que les afectan, disponer de los apoyos necesarios, acceder a una educación inclusiva, a un ocio, cultura y deporte en igualdad de condiciones, y vivir libres de discriminación y violencia.